Envasando activamente

Los envases en alimentos pueden ser de diversos materiales, colores e incluso sabores…pero básicamente los podemos dividir en dos grupos: envases activos y envases inteligentes…para el primer caso, que es el tipo de envase más común, se busca corregir las deficiencias que se puedan tener en la conservación del alimento… y como se logra esto?… pues modificando la atmosfera interna, por ejemplo, con el uso de sustancias que emiten o retienen gases o vapores que favorezcan la conservación del alimento…el clásico CO2.

Para el segundo caso…los envases inteligentes…pueden detectar, mostrar, registrar o comunicar una información sobre el estado en que se encuentra  el alimento envasado o el entorno en el que se encuentra este alimento. Con esta información se pueden tomar decisiones, con respecto a la temperatura, humedad, etc.

Mientras el envase inteligente nos lleva a realizar acciones… el envase activo realiza estas acciones por nosotros…como así? dirán ustedes…pues por ejemplo, el uso de CO2 evita la perdida de agua y nutrientes y los cambios de color….es decir, el envasado por si solo controla los factores que pueden afectar el producto.

Un ejemplo típico y muy común de envases activos es la bolsa plástica…si esa que vemos cuando vamos a comprar verduras o frutas o cualquier alimento…pero esta bolsa plástica debe tener un aditamento que maneje el ambiente interno, como por ejemplo, hierro que elimina el oxígeno residual del envase  o gel de silicona que elimina la humedad… Además, esta bolsa plástica, para el caso de los alimentos, debe estar hecha de un material lo suficientemente permeable para permitir la liberación o actuación del principio activo…y cuando hablamos del principio activo nos referimos a la sustancia que agregamos para la conservación del alimento.

Algunos ejemplos de tecnologías para envases activos son: envases activos para control de oxígeno, Emisores/absorbedores de dióxido de carbono, Absorbedores de etileno, envases activos para el control de humedad y  envases activos antimicrobianos….estos últimos pueden utilizar sustancias volátiles antimicrobianas que se dispersan por el envase… o también utilizar sustancias antimicrobianas que migran o se desplazan del envase al alimento. Obviamente estas sustancias antimicrobianas no afectan las características organolépticas ni físico quimicas del producto…ni mucho menos al consumidor.

Incluso hay alimentos que por sí solos pueden realizar un control microbiológico…por ejemplo algunos aromas de alimentos son antifungicos…es decir inhiben el crecimiento de hongos y en este grupo encontramos el aroma de la fresa, lo que aumenta su vida útil.

Conocer de qué forma vamos a envasar nuestro alimento nos permitirá mejorar nuestro producto…el envase además de ser llamativo y agradable visualmente al consumidor tiene que cumplir, principalmente, su papel de protección y preservación del alimento.

Esta nota se baso en: Nuevas tecnologías en la conservación y transformación de los alimentos (Universidad de Burgos) y si quieren profundizar en este tema pueden hacerlo en el siguiente link: Revista Virtual Pro

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